Alfredo Arribas, vuelta a los orígenes.

Tener una formación para conocer el proyecto de Alfredo Arribas implica tener que disponer de bastante tiempo, y no es para menos, ya que trabaja tanto en el Montsant, como en el Priorat, llevando a cabo diferentes gamas de vino (Clos del Portal, Gotes y Trossos). 

Alfredo inicia su trayectoria en el mundo del vino en el año 2001 con la finca Clos del Portal, en el Priorat, entre Bellmunt y el Lloar. La mayor parte del viñedo que trabaja es garnacha y cariñena, donde lleva a cabo una labor de viticultura orgánica.


Gotes pretende ser la gama más fresca. Son vinos procedentes de uva vendimiada antes de su plena maduración, conservando así su frescura y acidez. Los cuatro vinos que componen esta gama son:

Gotes blanques 2015, garnacha blanca de un viñedo situado entre Cornudella y La Morera del Montsant. Se fermenta y se envejece en acero inoxidable, donde permanece 5 meses con sus lías. Un blanco con gran mineralidad y frescura.

4 gotes 2015, este es el último en incorporarse a la familia Gotes, procedente de viñas altas del Lloar y de La Morera. Se elabora a partir de cuatro tipos de garnacha: negra, peluda, tintorera y gris. Tras la fermentación, pasa seis meses en acero inoxidable y cemento. El resultado es un vino sencillo, fresco y con mucha fruta fresca. Un vino de trago fácil.

Gotes del Priorat 2014, viñedo situado entre Bellmunt, el Mollar y Lloar, el único de la gama Gotes procedente de suelo pizarroso (licorella). Para el Gotes se emplea Cariñena y Garnacha al 50%, tras la fermentación se envejece 9 meses en barricas de roble francés. Un vino muy recomendable como vía de entrada a los vinos del Priorato, tiene fruta roja, mineralidad y frescura en boca.

Gotes del Montsant 2014, Garnacha y Cariñena de más de 40 años de edad, procedente de viñedos asentados sobre suelos arcillosos calcáreos, con exposición este y sureste. Tras la fermentación se cría durante 8 meses en barricas de roble francés.


Para entender los vinos del Clos del Portal (Priorat), debemos saber que son vinos de finca, en los que se busca la elegancia y la sutileza. 

Los vinos de la finca Clos del Portal:

Negre de Negres 2014, Garnacha, Cariñena y Syrah. Con envejecimiento de 12 meses en barricas de roble francés. Este es un vino fresco, con buen equilibrio y persistencia. 

Somni 2013, Cariñena y Syrah. Con envejecimiento de 12 meses en barricas de roble francés.

Tros de Clos 2014, Cariñena 100%. Con envejecimiento de 12 meses en barricas de roble francés. Toda una joya que recupera el espíritu de los vinos del Priorat.

Finalmente, Trossos es una colección de pequeñas parcelas de viña vieja. Son vinos con potencial de guarda y complejidad. 

Tros blanc 2013, garnacha blanca al 100%, procedente de cepas de entre 70 y 80 años. Se envejece 10 meses en roble francés. 

Trossos Sants 2014, garnacha blanca de viña vieja, parte de la cual se envejece en acero inoxidable y el resto en barricas de 500 litros.

Tros negre 2012, Elaborado a partir de cepas prefiloxéricas de 95 años. Esta garnacha se envejece durante 11 meses en roble francés. Es un vino complejo, elegante y fresco. Un gran vino.

Trossos vells 2012, Cariñena procedente de diferentes localizaciones del Montsant, la vinificación y crianza se lleva a cabo por parcelas (12 meses de roble francés).

Tras la formación lo único que deja a uno con mal sabor de boca es no haber dispuesto de más tiempo para disfrutar de estos vinos.

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Bernabeleva

Hace unos días tuvimos la suerte de catar con Marc Isart los vinos que elabora en Bernabeleva (San Martín de Valdeiglesias), una de las bodegas referente en la Comunidad de Madrid. 

Y hay que decir que están haciendo un gran trabajo con las variedades de uva que más están dando que hablar en los últimos tiempos en la zona: la Garnacha y la Albillo. Estos fueron los vinos que catamos:


1.Cantocuerdas 2015, este es uno de mis vinos blancos favoritos de Madrid. Elaborado con Albillo, se vinifica en fudres de madera de 2500 litros. El resultado es un vino blanco con cuerpo, pero muy fresco.
2. Navaherreros 2014, Garnacha procedente de los distintos parajes de Bernabeleva. Este fue el vino con el que hace unos años descubrí las garnachas de Madrid, y lo cierto es que sigue estando a muy buen nivel. 

3. Carril del Rey 2014, Garnacha procedente de una viña de 75 años de edad con orientación sur. Se elabora en depósitos pequeños (500-1000 litros) y fermenta de manera espontánea, una vez fermentado el vino se cría en barricas viejas de 500 litros.
4. Garnacha de Viña Bonita 2014, viñedo de unos 80 años de edad, situado en la parte alta del monte. La garnacha se vinifica en tinos de madera, con posterior envejecimiento en barricas de roble francés de 225 litros.
Sin duda Marc está contribuyendo a la mejora cualitativa de los vinos de Madrid, buen trabajo.
Salud

Vinos de Madrid

Cuando se habla de los vinos de Madrid, al igual que sucede con otras regiones vitivinícolas menos conocidas, suele aparecer la idea de vinos de baja calidad, lo cual no es ni mucho menos cierto. Lo que sí abunda, como en otros casos, es un gran desconocimiento de la región.

La Denominación de Origen Vinos de Madrid nace en 1990 como Vinos de Madridreconocimiento a su tradición vitivinícola. La zona de producción se concentra en el sur de la Comunidad y está subdividida en tres zonas: al suroeste, San Martín de Valdeiglesias, protegida de los fríos vientos del norte por la sierra de Gredos; al sur, Navalcarnero, lindando con la región de San Martín y atravesada de norte a sur por el río Guadarrama; y finalmente, la subzona de Arganda del Rey, al sureste de la Comunidad, la más amplia de la región.

Esta división se fundamenta en que, a lo largo de nuestra Comunidad, encontramos diferentes suelos, condiciones climáticas y variedades de cultivo. Todo esto da lugar a vinos con características diferentes en función de su zona de producción.

Una buena forma de entender los vinos de una comarca es conocer las variedades con las que se elaboran. La garnacha, variedad antiguamente despreciada, es la principal variedad cultivada en las zonas de San Martín y Navalcarnero. En Madrid, los vinos elaborados con garnacha, están alcanzando unos niveles de calidad sorprendentes gracias a unas vinificaciones muy cuidadas y un terruño privilegiado.

Otra variedad importante en la elaboración de vinos tintos es la tempranillo, cuya producción se centra en la región de Arganda. De la vinificación con tempranillo resultan vinos con intensos aromas a frutos rojos y con excelentes características para la crianza.

Pero Madrid no es únicamente tierra de vinos tintos, también nos ofrece interesantes vinos blancos elaborados con malvar y albillo (uvas autóctoncas), así como agradables rosados, y todo esto a muy buen precio. De manera que si tienen ocasión de probar un Vino de Madrid, no lo duden, porque Madrid también es tierra de vinos.

CONTIENE SULFITOS

En más de una ocasión habrán podido leer en la etiqueta de las botellas de vino la siguiente advertencia: contiene sulfitos. Ahora bien, ¿Qué son los sulfitos y qué implican? Los sulfitos son sustancias presentes en el vino como consecuencia de la adición durante su elaboración de dióxido de azufre o sulfuroso, sustancia cuya principal misión es preservar el vino, ya que tiene un gran poder antioxidante y antimicrobiano.

El sulfuroso no solo se emplea durante la elaboración del vino, contiene sulfitossino que es un aditivo de uso habitual en la industria alimentaria, y utilizado dentro de los márgenes marcados por ley no tiene efectos nocivos sobre la salud. Pero entonces, ¿Por qué se advierte de su presencia en las etiquetas de vino? Esto es así porque hay un pequeño porcentaje de personas que pueden presentar reacciones alérgicas frente a este tipo de sustancias. Sin embargo, las cantidades empleadas en el vino cada vez son más reducidas.

La dosis total de sulfuroso que se agrega al vino no se aplica de una sola vez, sino que se agrega en diferentes momentos de la elaboración en los que el vino puede ser más sensible a las oxidaciones o alteraciones microbiológicas, como pueden ser: la recepción de la vendimia en la bodega, el descube del vino una vez fermentado, durante los trasiegos del vino, la crianza y su embotellado.

Además la dosis necesaria para mantener el vino en condiciones óptimas está estrechamente relacionada con la sanidad de la uva que entra en la bodega. Por norma general, una uva sana necesitará dosis menores para protegerse frente a la oxidación y posibles infecciones que una uva en peor estado sanitario. En todo caso, en bebidas que han sufrido un proceso de fermentación como el vino y la cerveza siempre se forman pequeñas cantidades de sulfitos de manera natural.

Así que ya saben, no se asusten cuando vean este tipo de advertencia en una botella, ahora ya conocen esta sustancia y pueden seguir disfrutando de un consumo moderado de vino, teniendo en cuenta que posiblemente sin esta sustancia no podríamos tener muchos de los grandes vinos que tanto nos gustan.

Massuria

Unos meses después de su última visita, José Mas volvió a Lavinia para catar las añadas 2007 y 2009 de su vino Massuria, y así, poder intercambiar impresiones acerca de la evolución del mismo. Bodega y viñedos Mas Asturias es una bodega familiar situada en Vilafranca del Bierzo, donde se busca la elaboración de vinos de calidad y con potencial de guarda. Antes de iniciar este proyecto, José ha estado formándose en burdeos, trabajando para la familia Moueix (propietarios de Petrus), y esto influye claramente en el estilo de su vino, que posee las características necesarias para un vino de guarda.

El proyecto

El viñedo, de 5,5 hectáreas de Mencía, se asienta sobre diferentes tipos de suelo. En Cacabelos predomina la presencia de gravas y arcillas rojas, mientras que en Canedo y Valtuille, los suelos son arcillosos o arcillo limosos. Estos últimos terruños son más tardíos y frescos, por lo que en añadas cálidas como la 2009, la mejor uva es la procedente de esta zona.

El proyecto tiene ya 10 años de vida, y desde entonces se ha llevado a cabo un gran trabajo.Han desarrollado una viticultura tradicional en un viñedo privilegiado, con una edad media de 70 años. Las cepas están dispuestas en vaso, por lo que todos los trabajos se realizan de manera manual.

Una vez que la uva llega a la bodega, la fermentación se realiza en cubas de cemento. El vino resultante se pasa a barricas de roble francés para su crianza, que suele durar entre  12 y 15 meses.

Massuria 2007 vs Massuria 2009Massuria

Antes de catar los vinos comentamos la mejora que ha supuesto el cambio de imagen. Desde mi punto de vista, Massuria 2009 tiene un diseño mucho más atractivo que el antiguo, y según nos dice José, estos comentarios coinciden con los que le realizan otros clientes.

Una vez que pasamos a valorar el vino, cabe destacar que el 2007 se muestra mucho más redondo y pulido que el 2009, con aromas a fruta más madura y especias dulces. Al Massuria 2009 le costó más abrirse, pero a medida que se expresa empieza a aparecer fruta negra, aromas florales y notas balsámicas. En boca tiene más volumen y un tanino aun por pulir, pero apunta maneras.

Según José, son vinos que van muy bien durante la comida, ya que van cambiando a medida que se van abriendo, y se disfruta mucho apreciando esta evolución a lo largo de una velada. Lo cierto es que durante la cata pudimos verificar que es cierto, ya que el vino evolucionó muy favorablemente. Espero que volvamos a disfrutar pronto de sus vinos en su compañía, y le deseo mucho éxito, ya que proyectos tan personales como este Massuria con apenas 15.000 botellas de producción, son el resultado de mucho esfuerzo, pero sobretodo de mucha ilusión.

LA CONSERVACION DEL VINO

El vino es un alimento, y como tal, sus propiedades cambian a lo largo del tiempo. Esto supone que mantenerlo en unas condiciones adecuadas favorecerá su correcta evolución, evitando defectos relacionados con su conservación.

Botellero

Los principales aspectos que hay que tener en cuenta a la hora de conservar el vino, son los siguientes:

  • Las botellas se deben mantener en posición horizontal, ya que si se guardan en posición vertical es bastante probable que el corcho se seque y se agriete, quedando expuesto a la entrada de oxígeno, y por lo tanto, a posibles alteraciones. Solamente en el caso de los vinos espumosos será recomendable una posición vertical.

  • Otro aspecto importante para la correcta conservación del vino es la temperatura y la humedad relativa. Lo ideal es mantener el vino a una temperatura en torno a los 14ºC. Además conviene que no existan grandes oscilaciones de temperatura. Temperaturas inferiores a la recomendada incrementan la formación de posos en la botella, mientras que temperaturas superiores provocan la aceleración en el envejecimiento del vino. En cuanto a la humedad relativa del aire, se recomienda que sea superior al 70% para que el corcho se encuentre expandido y se evite el contacto del oxígeno con el vino.

  • También se aconseja guardar las botellas en lugares con poca luz, así como en ausencia de ruidos y olores extraños.

En un piso es difícil encontrar todas estas condiciones, por lo que, si almacenamos gran cantidad de botellas en casa, tal vez sea conveniente recurrir a vinotecas (neveras para vinos) que nos proporcionen unas correctas condiciones de guarda.

Aún en el caso de conseguir reunir todas las condiciones idóneas para su conservación, no es recomendable guardar durante mucho tiempo botellas de vino que no tienen capacidad de envejecimiento, por lo que es importante tener en cuenta este factor. Al fin y al cabo, el vino, es para beberlo.

¿Cómo se cata un vino?

Pese al aura mística que en muchas ocasiones la envuelve, la cata de vino no deja de ser algo relativamente sencillo y al alcance de cualquiera. La cata consta de tres fases: la visual, la olfativa y la gustativa.

En primer lugar se lleva a cabo la fase visual. El aspecto de un vino nos da información sobre su edad y el tipo de elaboración. En vinos tintos, un color púrpura nos indicará que estamos ante un vino joven. A medida que envejezca perderá su matiz azulado para pasar a una tonalidad más anaranjada, definida en cata como color teja. En blancos, podremos detectar la juventud de un vino si apreciamos un color amarillo pajizo, que irá evolucionando hacia tonos más dorados a medida que vaya envejeciendo.

Tras la fase visual, pasaremos al análisis olfativo, donde debemos de prestar atención a la intensidad con la que aparece el aroma del vino. Normalmente, los vinos de calidad tendrán aromas intensos, que podremos percibir sin apenas esfuerzo. En esta fase, también trataremos de definir el tipo de aroma que percibimos: frutal, floral, vegetal, tostado o especiado, entre otros.

Finalmente, en la fase gustativa nos llevaremos el vino a la boca. Hablaremos de un vino redondo cuando exista un equilibrio entre sus sabores, de tal manera que resulte agradable al paladar. Además tras haber tomado el vino, valoraremos el tiempo que dura su “recuerdo” en la boca, para determinar si se trata de un vino persistente, o “corto”. Esta fase es la más importante de la cata, ya que el vino, al fin y al cabo, es para beberlo.

Cata Vino